Blog mío pero lo comparto. Ilustración regular. Textos regulares. Mezcolanza. Aglutinaciones. Aglomerados. Todo lo anterior junto, y más de lo mismo por separado. No hay pierde.
diciembre 16, 2014
Isa y Mine
Un día, luego de tratar intentar e intentar e intentar e intentar encontrarle un hogar a esa cachorra, Isa se quedó mejor con ella. La encontró cerca de un camellón, parecía que andaba de saltito en saltito, me contaron. Probablemente era una chulada de cachorro, me imagino. En fin, se quedaron juntas y cuando yo las conocí ambas me trataron bien. Isa platicaba de películas y Mine también (bueno, me imagino que también) y lo hacía muy efusiva porque la estridencia de los ladridos me hacía retumbar la cabeza. Yo supongo que como a mí y a su dueña, le encanta el cine. Me di cuenta muy pronto la razón por la que no había que dejar abierta la puerta del baño; Minerva sí que sabe hacer fiestas en solitario y no necesita de muchos recursos, hace maravillas con la basura! Pero el baño y la mañana también le dicen algo más. Los mimos de la mañana son exclusivamente para ella, la atención de la primera despierta de la casa también es especial y completa para Mine. La única razón por la que ponerla en adopción era la idea fue por el tamaño. Cuando la encontraron parecía que crecería como mínimo del grosor y talla de una morsa. Yo creo que Isa la volvió un enano; como aquel cuento de Emili y Clifford, en donde la niña quería tanto que su perro no muriera que deseó con el alma que creciera, y Clifford creció y creció. Y como Isa ya quería quererla, no creció. Nunca antes vi un Golden Retriever enano, pero si es que existen, Mine es mi espécimen favorito.
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