Blog mío pero lo comparto. Ilustración regular. Textos regulares. Mezcolanza. Aglutinaciones. Aglomerados. Todo lo anterior junto, y más de lo mismo por separado. No hay pierde.
octubre 10, 2014
Agustín Literario
Agustín leía hasta cansarse, al tiempo que se iba cansando de leer. Admira muchísimo a J. R. R. Tolking, tanto, que de un tiempo para acá le ha dado por aprender élfico. Nadie le ve mucho futuro al asunto (me atrevería decir que ni él mismo, lo que no me atrevería es a confesarle el pensamiento). Lee hasta cansarse "El Silmarillion", pero esta ocasión no lee más a Tolking; el muchacho de cabello chino optó por leer y releer a Connan el bárbaro. Cuando se quedó dormido con el libro abierto en las manos, la imagen de un Connan musculoso, con una espada a su costado y dos chicas tan bárbaras como él (o más según la opinión del propio Agustín), le atravesó el pensamiento y lo hizo soñar vivamente. En el sueño, él era Connan, los frondosos músculos y el poder de su diestra (sin mencionar la cabellera abundante) conquistaron y defendieron sus tierras. Agustín, complacido como nunca con su poder, se quedó allí tumbado, recargado en el balcón del edificio, con la cabeza ladeada. Un ronroneo suave le salía de la garganta.
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