Blog mío pero lo comparto. Ilustración regular. Textos regulares. Mezcolanza. Aglutinaciones. Aglomerados. Todo lo anterior junto, y más de lo mismo por separado. No hay pierde.
octubre 13, 2014
Zoila Moreno
Un día Marco Moreno, en el jardín de niños, entendió (sin entenderlo del todo), que a él, las niñas no le llamaban la atención ni un poco. La maestra pidió que recortaran personas de las revistas para que platicaran de ellas en clase. El niño estaba un poco preocupado por que su papá viera las imágenes para la escuela, vería si se asomaba a ellas, un montón de galanes de ropa, de perfumes, modelos o chicos jóvenes que caminaban por los parques anunciando relojes y mocasines de moda. Marco no lo decidió, pero tampoco tuvo conflictos con ello, desde que lo comenzó a entender se aceptó a sí mismo y amó todo lo que él era y al mismo tiempo lo que ella era. En algún punto dejó de importarle tanto lo que papá pensaba y se hizo llamar Zoila, dejó crecer su cabello -un lindo cabello lacio, castaño- se perforó las orejas y ocupó mucha energía en sentirse más femenina que su contraparte. Muchos criticaron, pero muchos otros también, como yo, nos enamoramos de ella, de su actitud y fortaleza, de lo decisiva que es y de las decisiones mismas que la guían. Por suerte -para mí- Zoila también me decidió.
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